viernes, 12 de junio de 2015

¿ES ASMATICO MI HIJO? - II PARTE

Anabel Cristina de la Torre - Pediatra

El objetivo principal del tratamiento es controlar lo antes posible la enfermedad, prevenir las crisis y que el niño lleve una vida activa y normal como la de cualquier otro niño que no tenga asma aunque sea con medicación.


Diagnóstico

El diagnóstico es principalmente clínico y debe sospecharse antes la presencia de sibilancias (pitos), dificultad respiratoria, tos y opresión torácica referida por los niños mayores. Estos síntomas pueden ser causados por infecciones virales, humo del tabaco, ejercicio, emociones, neumoalergenos...como hemos visto en la publicación anterior. Las variaciones estacionales y los antecedentes familiares y personales de asma y/o atopia son también importantes.
 

En los primeros años de vida, el pediatra teniendo en cuenta la clínica fundamentalmente las sibilancias y descartando otras enfermedades podrá hacer el diagnóstico de asma y pautar el tratamiento ya que a esta edad es difícil realizar pruebas para ver la función pulmonar y las pruebas de alergia pueden no ser del todo fiables.
 
En los niños mayores, si se considera necesario, se podrán solicitar pruebas de función pulmonar (espirometría) aunque su utilidad es menor que en los adultos y su normalidad no excluye el diagnóstico de asma.
 
El estudio de alergia puede ser solicitado también, aunque su objetivo más que diagnosticar asma alérgica es determinar la sensibilización a neumoalergenos que pudieran desencadenar exacerbaciones o crisis de asma. Será el pediatra el que aconseje el momento adecuado para hacer las pruebas de alergia.
 
No penséis que todo niño con sibilancias debe ir al alergólogo ni necesita siempre pruebas complementarias. Tu pediatra si lo cree oportuno te derivará o las pedirá.

Tratamiento

El asma infantil es una enfermedad muy variable en el tiempo, incluso puede variar a lo largo del año. La mayoría de los niños pequeños tienen asma exclusivamente durante las infecciones virales y, por tanto, pueden tener un asma moderada o grave durante el invierno y estar asintomáticos durante la primavera y verano. Otros, como los niños alérgicos a pólenes, tendrán asma exclusivamente durante la primavera. Por ello habrá niños que necesiten tratamiento en momentos aislados, otros durante épocas más largas y otros durante muchos meses al año.

El tratamiento del asma requiere una actuación conjunta entre el médico, el paciente y la familia. 

Existen cuatro pilares básicos de tratamiento:
  1. Educación al paciente con asma. Es parte indispensable del tratamiento ya que reduce el riesgo de padecer exacerbaciones, aumenta la calidad de vida y disminuye los costes sanitarios. Es muy importante que el niño, según edad, sepa reconocer los síntomas para así instaurar las medidas oportunas para su rápida remisión. Su médico y enfermera se deben encargar de explicar lo que es el asma, como reconocerlo, cómo tratarlo, el manejo de los dispositivos para la medicación, cuando ir a urgencias...
  2. Evitar en lo posible los desencadenantes del asma una vez identificados (infecciones, pólenes, gramíneas, animales, tabaco...) pues con ello podremos controlar el asma mucho mejor y así poder reducir la medicación.
  3. Tratamiento farmacológico.
  4. Seguimiento para valorar cómo está el niño, si las inhalaciones las hace de forma correcta y si hay que subir, disminuir o suspender la medicación.

Tratamiento farmacológico

  • Medicamentos inhalados que dilatan el bronquio rápidamente pero que su efecto dura poco. Son los broncodilatadores de acción rápida. Comienzan a actuar a los 3-5 min pero a las pocas horas desaparecen. Son el salbutamol y la terbutalina. Se pueden usar cada 3-4 h y en crisis hasta cada 20 minutos.
  • Medicamentos inhalados que dilatan el bronquio pero que su acción dura más (12 horas). Son el formoterol, el salmeterol.  En el mismo dispositivo van con otro medicamente que es un antiinflamatorio (corticoide). Se administran cada 12 horas.
  • Medicamentos inhalados antiinflamatorios. Son corticoides (budesonida, fluticasona, beclometasona, ciclesonida, mometasona). Se administran cada 12 horas.
  • Medicamentos vía oral antiinflamatorios. Corticoides y montelukast. Se toman 1 vez al día.
Cuando se usa el broncodilatador de acción corta frecuentemente y se sigue con síntomas quiere decir que no hay un buen control del asma solo con esa medicación, es decir, no vale solo con dilatar el bronquio, algo más pasa. El bronquio también está inflamado y para eso están los antiinflamatorios, de elección el corticoide inhalado. Si con esto no está controlado tu pediatra te irá diciendo qué hacer, si subir dosis, cambiar medicación o añadir.

¿Cómo se administra la medicación?
De forma inhalada para que así llegue directamente a los pulmones y además no tiene apenas efectos secundarios. Existen diferentes formas de inhalar la medicación:
  • Directamente el inhalador a la boca.

  • Con cámara espaciadora y mascarilla. Se usa en niños pequeños. La mascarilla debe tapar la boca y la nariz y ajustarse perfectamente. Se agita el inhalador, se coloca el inhalador en la cámara en el extremo opuesto al de la mascarilla. Presionamos el dispositivo y sin que se mueva la mascarilla de la cara del niño contamos 8 segundos o decimos que respire tranquilamente 4-6 veces.
  • Con cámara espaciadora sin mascarilla. Se usa en niños más grandes. Igual que el anterior pero sin mascarilla. La boquilla de la cámara se introduce en la boca del niño y tiene que apretar bien los labios alrededor de la boquilla. Presionamos y contamos igual. 

     
Después de inhalar un dispositivo que lleve corticoide se debe enjuagar la boca y si es pequeño, con una gasa empapada le limpiamos la boca por dentro; esto es debido a que las partículas de los corticoides se pueden quedar en la boca y producir hongos.

Cuando coincida un broncodilatador de acción rápida con un corticoide inhalado, se debe inhalar primero el broncodilatador y después el corticoide, no al revés.

La vacuna de la gripe se debe poner a todo paciente con asma por el mayor riesgo de complicaciones que tienen las personas con enfermedades crónicas.
 

¿Qué hago si mi hijo tiene una crisis?

  • Ante todo mantener la calma.
  • Aflojar la ropa apretada.
  • Respirar de forma tranquila y no agobiado pues si respira más deprisa cogerá peor el aire.
  • Administrarle lo más rápidamente posible el salbutamol. Pueden darse hasta 3-4 puffs cada 20 minutos durante la primera hora. Si la respuesta es buena seguir con 2 inhalaciones cada 3-4 horas hasta la remisión de la crisis.
  • Si no mejora o a pesar de esto está cada vez peor debes acudir a urgencias.

¿Cuándo tiene mi hijo el asma controlado?

  • Cuando no tiene síntomas por el día.
  • Cuando no se despierta por la noche debido al asma.
  • Cuando no existen apenas crisis.
  • Cuando no necesita medicación de rescate (broncodilatadores de acción rápida).
  • Cuando no hay limitación de la actividad incluyendo el ejercicio.

¿Puede hacer mi hijo deporte si es asmático?

Si tu hijo está bien controlado por supuesto que puede hacer ejercicio y siempre debe llevar la medicación consigo.
 

¿Puede ir al colegio mientras esté con pitos o tos?

Sí, puede ir siempre que esté controlado y que se lleve la medicación por si la necesita.
 

Recuerda que el cumplimiento del tratamiento es muy importante para el buen control del asma y que a veces durante tiempo prolongado tal vez lo tenga que tomar para evitar las crisis aunque no tenga síntomas. ¡No lo olvidéis!

 
 

 

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