viernes, 22 de mayo de 2015

¿ES ASMATICO MI HIJO? - I PARTE

Anabel Cristina de la Torre - Pediatra

El asma es un problema muy serio de salud ya que disminuye la calidad de vida del niño y de su familia produciendo elevados costes sociales y sanitarios. Es la enfermedad crónica más frecuente en la infancia que consiste en un estrechamiento del diámetro de los bronquios. Afecta hasta al 10% de la población infantil.
La palabra asma proviene del latín asthma, que a su vez se deriva del griego y significa jadeo. El médico griego Hipócrates (460 a.C - 370 a.C) creía que al asma era un evento paranormal, donde el paciente recibía una visita divina.
 



¿Qué es el asma?

El asma es una enfermedad crónica inflamatoria de las vías respiratorias, en la que intervienen células y sustancias encargadas de la inflamación, condicionada en parte por factores genéticos. Como consecuencia de esa inflamación, el aire no va a entrar de forma normal a los pulmones sino que le va a costar más y esta inflamación revierte de forma total o parcial, por medicación o de forma espontánea. Esto se va a traducir en tos, dificultad respiratoria, sibilancias, opresión torácica...
El asma ha aumentado en los últimos años. Hasta un 10% de los niños lo padecen.
Su incidencia varía mucho de unos países a otros y en el mismo país de unas ciudades a otras.

¿Por qué se produce el asma?

Hay que distinguir entre factores de riesgo y factores desencadenantes.
  • Los primeros son aquellos que se relacionan con la aparición de la enfermedad y no los podemos modificar ni evitar:
    • Genética. La posibilidad de que un hijo tenga asma si uno de sus progenitores es asmático es del 25-50%, y del 75% si los dos son asmáticos.
    • Historia personal de atopia (término acuñado por Coca en 1923 para referirse al estado de hipersensibilidad anómala que presentan ciertos individuos ante la presencia de sustancias o condiciones que para el resto de la población son inocuas).
    • Tabaquismo en el embarazo.
    • Obesidad.
    • Prematuridad.
  • Los segundos son aquellos factores que cuando el paciente asmático se expone a ellos desencadenan un episodio de asma y la importancia de estos estriba en que las medidas para evitarlos son fundamentales:
    • Alérgenos (ácaros del polvo, pólenes, epitelios de animales como perro, gato, caballo..., hongos de ambiente como aspergillus, alternaría...).

 
    • Estrés.
    • Ejercicio.
    • Infecciones. Es la causa más frecuente de asma en los 3-4 primeros años de vida.
    • Fármacos.
    • Clima.
    • Alimentos. Los niños alimentados con leche artificial, de vaca o de soja tienen mayor incidencia de tener sibilancias ("pitos") de lactante comparado con los alimentados con leche materna. El aumento del consumo de alimentos procesados y de margarina y aceite vegetal y la disminución del consumo de frutas, verduras y pescado ha contribuido al aumento del asma.
    • Tabaco. Niños de madres fumadoras tienen cuatro veces más posibilidades de desarrollar pitos en el primer año de vida.
En los 3 o 4 primeros años de vida, la inflamación de los bronquios que ocurre en el asma es debida la mayor parte de las veces a infecciones víricas.
En mayores de 4 años y hasta pasada la adolescencia, la causa del asma suele ser alérgica.
No confundáis el término bronquiolitis con el término asma. Aunque en los dos puede haber pitos, son dos enfermedades distintas. La bronquiolitis es el primer episodio de infección de las vías respiratorias inferiores, los bronquiolos, que son los conductos más pequeños que llevan el aire dentro del pulmón, que se produce en los menores de 2 años; por lo tanto un niño con 4 años y pitos no tiene bronquiolitis. (http://mispediatrasenlared.blogspot.com.es/2014/01/bronquiolitis.html). 

¿Qué es lo que sucede en el asma?

En el asma ocurre un estrechamiento de la vía aérea y como consecuencia existe un impedimento al paso del aire que es reversible. Existen varios hechos que contribuyen a ese estrechamiento:
  • El músculo que rodea al bronquio se contrae.
  • Líquido en las vía aérea.
  • La pared del bronquio se engrosa.
  • Hay más moco en el bronquio.

Ojo! No todo paciente con asma tiene que ser siempre alérgico a algo. Aunque el 80% de los niños asmáticos sí lo son (lo más frecuente es que sea alérgico al polen, ácaros de polvo, epitelios de animales y hongos de ambiente). En los pacientes asmáticos que no son alérgicos lo que ocurre es una alteración de su sistema inmunitario.
Tanto en el asma alérgico como en el no alérgico lo que ocurre, el diagnóstico y el tratamiento van a ser iguales.
     

¿Hay algo para saber si mi hijo va a ser asmático?

Actualmente carecemos de pruebas que nos indiquen exactamente qué niños van a ser asmáticos de mayor aunque sí hay datos que nos pueden orientar. La evolución normal del asma en el lactante es a mejorar progresivamente con el tiempo, siendo factores de buen pronóstico la ausencia de antecedentes personales y familiares de atopia, el inicio antes de los 2 años de vida, la ausencia de sensibilización a neumoalergenos, Inmunoglobulina E sérica normal (sustancia que se analiza en sangre) y la no existencia de hospitalizaciones.

Existen criterios que nos pueden predecir si los menores de 3 años con episodios de sibilancias de repetición van a tener más papeletas para ser asmáticos como son asma en padre y/o madre, dermatitis atópica, sibilancias no relacionadas con infecciones virales (catarro...), sensibilización a leche, huevos o frutos secos o a algún alérgeno... Esto quiere decir que niños que tienen todo lo anterior van a tener mayor probabilidad de tener asma que los que no lo tienen.

Si aparece el asma en los 4 primeros años, en la mitad de ellos desaparecerá.
Si aparece entre los 4 y los 6 años, suele durar hasta pasada la adolescencia edad en que remite pero en la mitad de éstos reaparecerá a partir de la tercera-cuarta década de la vida.


¿Cuáles son los síntomas del asma?

Como lo que ocurre en el asma es que los bronquios se inflaman y se estrechan, el aire entra peor y esto se traduce en una serie de síntomas que son:
  • Tos. La tos, os recuerdo, es un mecanismo defensivo para impedir o eliminar sustancias extrañas del aparato respiratorio. Cuanto más estrecho sea el diámetro del bronquio más difícil puede resultar toser. De ahí la importancia de no dar jarabes para inhibir la tos y más en un niño asmático que lo que te interesa es que elimine el moco o líquido del bronquio. A veces puede ser tan intensa que provoque el vómito.
  • Sibilancias (silbidos, pitidos o pitos ). A veces se oyen sin necesidad de fonendo. Son los sonidos que hace el aire al pasar por los bronquios que están estrechados.
  • Disnea o dificultad respiratoria. La disnea es una respiración difícil que suele acompañarse de sensación de falta de aire. Cuanto mayor es la disnea, es decir, cuánto más le cueste respirar al niño, más frecuente es que veamos "tiraje" en la exploración. El tiraje es una depresión de las partes blandas torácicas que acompaña a los movimientos respiratorios. Puede ser tiraje supraclavicular, subclavicular, intercostal y subcostal.

  • Opresión torácica. Es la sensación que tienen a veces los niños mayorcitos con asma.


En el siguiente post hablaremos del diagnóstico y del tratamiento del asma.

¿Os ha quedado todo claro? ¿Tenéis alguna duda? no dudéis en preguntármelo.

2 comentarios:

Nieves dijo...

Muy interesante. Muchas gracias por la información.
Una pregunta, ¿un niño menor de dos años puede tener asma o bronquiolitis causada por la salida de los dientes?.

Anabel Cristina dijo...

Hola Nieves
La respuesta es no. La causa del asma o bronquiolitis no es la salida de los dientes.